El problema

La brecha entre destreza técnica superficial y conciencia crítica de seguridad en Colombia y en el Instituto San Carlos.

En 2023 Colombia registró 12.000 millones de intentos de ciberataques (Fortinet, 2023) y la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT) reportó una denuncia por ciberdelito cada 8 segundos. Aun así, el 78 % de los docentes colombianos no ha recibido capacitación formal en ciberseguridad y el 91 % de las instituciones educativas carece de políticas formales sobre uso seguro de tecnologías digitales (Ríos & Torres, 2021, p. 128).

Una brecha reveladora

Durante nuestra participación en ferias científicas regionales a lo largo de 2024, una experiencia consolidó la necesidad de E-DIGNA. En una feria en Medellín preguntamos a 50 estudiantes —adolescentes de diferentes colegios con acceso cotidiano a tecnología— si sabían identificar un correo fraudulento: solo 8 levantaron la mano con confianza. Al mostrar ejemplos reales de emails de phishing, 43 de esos 50 estudiantes admitieron que probablemente habrían hecho clic en el enlace.

Esta brecha entre competencia técnica superficial (todos usaban smartphones con destreza) y conciencia crítica de seguridad (la mayoría no identificaba amenazas básicas) no es exclusiva del Instituto San Carlos, pero es precisamente lo que observamos en nuestra propia institución y lo que nos impulsó a crear E-DIGNA.

El factor IA

La situación se agrava con el auge de la inteligencia artificial generativa. Europol (2022) alertó que los criminales están «aprovechando la IA para usos maliciosos», haciendo que el phishing personalizado, los deepfakes y las campañas de desinformación automatizada sean considerablemente más sofisticados. En el Instituto San Carlos esto se traduce en casos concretos: estudiantes víctimas de estafas de «préstamos rápidos» anunciados en Instagram, situaciones de suplantación de identidad en grupos de WhatsApp y Telegram, y al menos un caso documentado de sextorsión mediante deepfakes generados por IA.

Crecer en un entorno digital sin educación formal que desarrolle pensamiento crítico sobre tecnología produce estas vulnerabilidades de manera predecible. E-DIGNA es la respuesta a esa ausencia.